En un contexto global cada vez más exigente en materia regulatoria, la noción de Compliance se ha transformado en un eje central de la gestión empresarial. Las compañías medianas y grandes, especialmente aquellas con presencia multinacional, enfrentan el desafío de operar bajo estándares que no solo aseguren el cumplimiento normativo, sino que también fortalezcan su reputación y generen confianza frente a inversionistas, trabajadores y la sociedad.